Miroproenza's Blog
Martes 8 de agosto
Necesito tener conversaciones normales ya. De esas sobre los flexos vivientes que dominarán el mundo para 2047, sobre las imprentas que no existen, sobre las alcaldesas que odiamos, sobre semidioses televisivos, sobre Xena, sobre el fin del mundo, sobre Alias, sobre vidas que se desploman, sobre el universo y sobre Milikituli.
La gente está loca... ¿Cómo es eso de hablar del tiempo o de chicos guapos? Lo que hay que oír.
Pinochet es un mierda.
Gente
Un domingo más y oficialmente se ha convertido en mi día favorito de la semana. Un domingo más, vamos a la plaza, montamos el puesto y esperamos a que los curiosos se acerquen a compra libros de segunda mano, fotos o quizá un cuadro.
Es curioso estar allí viendo a toda esa gente pasar. Algunos entablan conversación con nosotros. Todos muy diferentes... ¿Esa mujer no parecía estar enamorada de mí? Y aquella parece otra de esas que se ganan la vida metiendo palizas... no, ¡vaya! Viene a comprar libros sobre historia. A ese ni mirarlo: es de los borrachos que se dedican a acosar a las chicas de una forma que... ¿realmente les funciona alguna vez? Ahora la pareja de extranjeros con la sonrisa de oreja a oreja... creo que es contagiosa.
Sale el sol, se vuelve a esconder. Ponemos música y bailamos. Empiezo a ser demasiado feliz y no paro de hablar con todo el mundo... ¿Tú también estudias fotografía? Te amo. Me acabo de cortar el dedo con un bisturí ¡Qué basureros más simpáticos tenemos!
Siempre he dicho que no se me da bien relacionarme con la gente pero creo que ahora mismo estoy dispuesto a reescribir todo eso. Somos casi 7.000 millones y ninguno es siquiera muy parecido a otro. A veces ves en su cara sus pensamientos, a veces ves cómo se ríen por compromiso, a veces te das cuenta de que con quien acabas de hablar podría ser tu mejor amigo... Nos impresionamos mutuamente, nos callamos cosas al mismo tiempo porque decirle ese tipo de cosas a un desconocido sería demasiado extraño... ¿Por qué todo está tan bonito?
Se acerca la hora de comer. La plaza se vacía. La hipioide de enfrente recoge sus collares y sólo los borrachos se quedan en los bancos hablando entre ellos. Curioso. Todo.
Me parace que soy feliz con cualquier tontería ¿Podía pedir más?... ¿El amor de mi vida? Eso mejor mañana.
Viernes 4 de agosto de 2006
Otra paradoja más que he descubierto en el mundo:
El mundo está habitado mayoritariamente por personas normales ¿no se supone así? Por normalidad entendemos lo que predomina, lo que es común en la mayoría de la gente. "Gente normal" quiere decir "gente como la mayoría", y se supone que son gente sin problemas mentales importantes, sin extremismos, sin manías persecutorias, sin grandes secretos ni mentiras y sin un pasado oscuro.
Ahora bien... ¿Esta clase de gente es la mayoría? Estoy seguro de que la mayoría de los que lean esto se sentirán identificados ¿Por qué nos empeñamos en llamar "normalidad" a un club para el que casi nadie cumple los requisitos? Es lo mismo que sucede con los cánones de belleza. Por lo visto, es triste y humillante no ser anoréxica o no tener los abdominales (esos músculos que para poco sirven) bien marcados.
Una chica se queda embarazada sin saber por qué, alguien "sale del armario", otro se acuesta con su prima, otra partició en una orgía en la universidad, aquél es maniacodepresivo... Y nosotros vamos y nos sorprendemos y nos escandalizamos ¡Como si eso no fuera lo realmente normal!
Aún n sé si es una ley de hipocresía que todos hemos aceptado en silencio porque estaba ahí antes que nosotros o más bien consiste en amargarnos la vida... ¡Por favor, vivámosla cometiendo errores y sin importar lo que piensen los demás! La normalidad nunca existió. Sólo fue otro sucio invento para reprimirnos y contenernos.
Y ahora, me voy a hacer algo horrible que ocultar a todos en el futuro.
Jueves 3 de agosto de 2006 (quinta temporada)
Series y más series... ¿Por que tendrá tanto morbo observar la vida de esas personas semana tras semana sin poder desengancharme? Supongo que es porque las series siguen un guión y sabes que siempre sucederá algo importante, sorprendente y que habrá un final redondo. En la vida nadie te asegura que esto suceda. Y los momentos que te la cambian para siempre en cualquier sentido son casi siempre inesperados. Un día te despiertas... y nada es como era. Y otro día te despiertas tranquilamente... y te mueres.
El aliciente de las series está en que la mayoría de los acontecimientos se prevén. Sabes que siempre pasará algo para mantener un argumento interesante. La vida es "sólo" la vida y no vale permanecer mirándola hasta que los demás empujen los acontecimientos hacia nosotros.
Creo que a veces envidio demasiado a la ficción.





